Persistir para Llegar – Por Christian Roggio

Soy de Jesús María. Egresé de un colegio técnico en el 2003 sin saber qué seguir estudiando y en sexto año trabajaba por las tardes atendiendo una ferretería. Para no empezar una carrera porque sí, me propuse trabajar, “andar un poco” y encontrar el gusto en algo.

Por ser sociable y seguidor de las marcas, para el 2004 estaba trabajando en el local de ropa con las mejores marcas del centro de Jesús María. Hice mis primeros cursos de ventas, coordinaba eventos, colaboré en el armado de una sucursal.

Al año siguiente, por ser egresado de un colegio técnico, me llamaron de una fábrica de motores, para producción, entré, pasó un tiempo y estando ahí dije “tengo que seguir estudiando”. Fui a las charlas de las carreras del IES y llegó el momento de decidir qué carrera elegir y en la charla de la Carrera de Marketing, Victor Massola dijo: “si a ustedes en sus trabajos los mandan a ver qué hace la competencia, están haciendo Marketing” y recordé que alguna vez en el local de ropa me dijeron que vaya a ver si los otros vendían, a eso le sumé que a los 14 años andaba casa por casa vendiendo sahumerios que fabricaba un vecino y siempre le preguntaba “¿cuándo van a salir camiones repletos de sahumerios para otros lugares?” y que siempre me gustaron las ventas, las marcas y ese algo más que había en las campañas comerciales y no sabía qué era. Confirmé que el Marketing era lo mío.

Empecé a estudiar en el 2007, con un excelente grupo de personas. Como era en un instituto privado, pedí ayuda a mis viejos y me dijeron “arréglatelas, ya sos grande”. Desde ahí supe que si quería terminar la carrera tenía que seguir trabajando y los tiempos para el estudio no iban a ser los mismos de los que solamente estudian.

El contrato en la fábrica se terminó y ahí se me complicó para que acepten en otro trabajo siendo estudiante, quizá por estar en una ciudad del interior y estudiar algo todavía nuevo. Pasé por varios puestos, de distintos rubros, fui mozo, cubrí francos de conserje en un hotel, vendí vajilla, y algunos otros, y no aflojaba, seguía estudiando. Hasta que di con la empresa que me permitió continuar la carrera. Lo importante es que no abandoné el estudio y tampoco se me cruzó por la cabeza hacerlo.

Fueron cientos de viajes en colectivo, a veces corría para alcanzarlo ya que salía minutos antes de trabajar, largas horas de estudio, interesantes trabajos prácticos, veintiocho materias prácticas y los dos Seminarios, hasta que llegó Diciembre del 2016, cuando llegó la ansiada fecha para rendir o defender el Seminario de Comercialización, instancia importante si las hay. Luego vinieron las felicitaciones y los festejos con familiares y amigos en la vereda de la calle Rondeau al 165.

Adquirí herramientas que son sumamente aplicables a todas las organizaciones, el marketing es importante para la sociedad, aplicarlo nos hace más competitivos y podemos hacer un mundo mejor.

Hoy puedo decir que soy Analista de Mercados y Estrategias de Comercialización, gracias a un gran esfuerzo, a la institución, a los profesores y su exigencia, al personal del DOA, a mi novia que me acompañó en la etapa más importante, a mis compañeros de seminarios, a la empresa que me permitió terminar la carrera, a las empresas que fueron parte de los prácticos, a amigos y familiares que me apoyaron y sobre todo a las ganas de crecer y superarme.

Soy seguidor del rugby y siempre soñaba con levantar los brazos como Los Pumas al finalizar un partido ganado, lo pude hacer después de rendir el seminario final.

¡Orgulloso egresado de la Carrera de Marketing!

Christian Roggio.

Victor Gabriel Massola